Una jornada única en la Subbética cordobesa: más de mil metros de alfombras de serrín, desayuno de convivencia, altares en las calles y una procesión con todas las hermandades del municipio.
El domingo 7 de junio, Carcabuey ofrece una de esas jornadas que justifican por sí solas el viaje. Desde primera hora de la mañana hasta el atardecer, el municipio se transforma en un espacio de color y participación colectiva que convierte su Corpus Christi en una celebración difícil de encontrar igual en toda la comarca.
A partir de las 7:30 de la mañana, hermandades, asociaciones y grupos de vecinas y vecinos toman las calles para construir a mano más de mil metros de alfombras de serrín multicolor. Motivos geométricos y florales que van cubriendo el recorrido procesional tramo a tramo, entre fachadas encaladas, macetas en flor y altares levantados por vecinas, vecinos y entidades locales. Este año el Ayuntamiento subvenciona en parte su montaje, lo que promete enriquecer aún más el ambiente de la jornada.
A las 10:00 horas, un desayuno de convivencia reúne a todos los participantes, organizado por el Ayuntamiento y la Asociación de Amas de Casa El Pilar. Una pausa que forma parte del Corpus tanto como las propias alfombras.
A las 20:00 horas, la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y la Adoración Nocturna celebran la Misa Solemne. A continuación sale la procesión, con todas las hermandades del municipio desfilando con sus estandartes y mantillas, los costaleros portando la custodia y la Banda Municipal poniendo la música.
Cuando la procesión termina, las alfombras desaparecen. Todo ese trabajo, toda esa belleza, existe solo ese día. Esa es quizás la mejor razón para venir a Carcabuey el domingo 7 de junio.
